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La sustentabilidad y la búsqueda por tener un estilo de vida más “verde”, es un valor necesario en estos tiempos, donde el calentamiento global avanza a paso firme manifestándose en el alza de las temperaturas en verano, desprendimiento de glaciares, sequías, tormentas, y otros fenómenos naturales, que sumado a la contaminación amenaza nuestro planeta y nuestra salud.

Viendo el lado positivo de la situación, como ciudadanos tenemos la oportunidad de enmendar estos daños, teniendo mejores hábitos y acciones que cuiden la tierra y reparen la salud del planeta y la de las personas. Podemos tomar decisiones inteligentes, aplicar soluciones oportunas, sumarnos a la causa y educar a nuestra comunidad para ser gestores de un cambio positivo.

¡Y esto se aplica también a los viajes! Todos los mochileros, amantes de la carretera, turistas incansables y viajeros pueden aportar su granito. 

 

Y ahora sí, 6 tips que quizás estabas pasando por alto a la hora de elegir viajar más sustentable. Como siempre, aquí no se trata de ser perfecto, sino de aportar nuestro granito de arena, que sumado al de muchos millones de otras personas, hace que los cambios sean posibles, y que construyamos un mundo mejor todos los días.

Cuida tu consumo de productos desechables: ¿Compras productos animales, como leche en caja, yogur en vaso personal, carne en bandeja plástica?, ¿Compras fruta en el supermercado y no en una feria?, ¿Usas bolsas plásticas en vez de bolsas de género?. Si respondiste más veces que “si”, te tenemos noticias: ¡hay mucho que puedes hacer por mejorar tus hábitos como consumidor! ¿lo mejor de todo? es que es MUY simple! Enfócate en comprar alimentos naturales que no necesiten envasado, y llévatelos en tus propias bolsas. Rechaza y reduce la compra de productos que vengan en envases que van directo a la basura, busca un reemplazo para ellos, por ejemplo, pan de barrio en bolsa de tela, o incluso hornear pan y queques en vez de comprarlos envasados, se demoran sólo 20 minutos. Comer frutas enteras, frescas y de estación, en vez de comprar jugo en botella plástica, e incluso, prueba con comprar jugos en botella de vidrio, reciclar esas botellas, y lentamente ir cambiando de jugo a fruta fresca. Con acceso a una cocina simple, puedes hacer maravillas si te animas, y la mayoría de hostales te puede ofrecer eso.

Planifica tu maleta: Investiga sobre el clima del lugar al que viajarás y planifica los ítems que necesitas llevar. De esta forma, evitarás que un cambio en el clima te pille desprevenida y tengas que comprar productos de menor calidad, los que, generalmente, se vuelven desechables. La mejor opción es comprar productos de calidad con anticipación, artesanales, fabricados a mano o reutilizar ropa para darle un nuevo uso.

Lleva tus contenedores: ¡No sólo bolsas! Lo ideal es viajar con tu propio vaso, plato, cubiertos, bombillas, servilleta y contenedores para compras pequeñas. ¡Es muy simple! Puedes armar tu propio “Kit de Viaje” En nuestro caso usamos los Eco Lunch que los venden en Límite Sur, cubiertos de madera, vasos, botellas y bombillas de Klean Kanteen y bolsas de tela de Mantita Primavera . Así, podemos comprar comida en una pastelería e incluso en un patio de comidas, sin usar elementos desechables como platos, cubiertos, y vasos, entregando nuestros propios artículos al hacer la compra. En el  Starbucks, por ejemplo, hacen un pequeño descuento a quienes lleguen con su propio vaso térmico o tazón.

Lleva tu bolso de artículos de baño: Shampoo, bálsamo, jabón líquido, lava loza, etc. Mejor que comprar envases desechables de un sólo uso, es tener tus propios contenedores reutilizables. ¡Incluso puedes hacer tus propios cosméticos! Nuestra opción es ser prácticos y usar sólo un producto para todo, como el jabón de castilla, que hace las veces de lava loza, jabón líquido y shampoo.

En este momento, estoy usando uno de Rumbo Verde. Les recomiendo también visitar Mejor x Gramos o La Nacional Granel  ¡La mejor opción! No sólo para viajes sino que durante todo el año. Llevas tu frasco de vidrio y puedes rellenarlo con lo que necesites.

Piensa antes de comprar: Este consejo es para nosotros mismos. Poner atención y valorar lo que estoy comprando. Preguntarse, ¿realmente lo necesito?, ¿es un producto sustentable?, ¿de dónde proviene?, ¿existirá una alternativa más ecológica?, entre tantas otras. 

¡Así mantenemos nuestros procesos de compra limpios y sustentables!